No necesitas ordenar cada correo antes de pedir ayuda. Empieza por lo esencial y evita enviar únicamente capturas sueltas o mensajes sin fecha y contexto.

Resume el problema en cinco líneas

Indica la marca, la fecha de firma, el momento actual de la relación, qué ha ocurrido y qué decisión o plazo tienes delante. Señala si hay requerimientos, procedimientos o fechas próximas.

Prepara una cronología breve

Enumera los hechos principales con fecha aproximada: negociación, firma, apertura, cambios de condiciones, incidencias, reclamaciones, respuestas y situación actual. Distingue lo que consta por escrito de lo hablado.

Reúne primero los documentos centrales

  • Información precontractual, oferta y previsiones económicas.
  • Contrato, anexos, renovaciones y garantías.
  • Facturas de canon, royalties, marketing y suministros relevantes.
  • Tarifas, circulares y comunicaciones sobre cambios discutidos.
  • Requerimientos, burofaxes, actas o propuestas de acuerdo.
  • Datos económicos que permitan medir el impacto.

Explica qué resultado buscas

No es lo mismo corregir una condición, negociar una deuda, preparar una renovación, transmitir el negocio o estudiar una salida. Si aún no lo sabes, indica qué opciones te planteas y qué resultado quieres evitar.

Protege los originales

Trabaja con copias y conserva los archivos completos, sus adjuntos y sus fechas. No alteres documentos ni elimines conversaciones relacionadas con el asunto.